El mes pasado, Mattel y Walmart Canadá pusieron en marcha una tienda virtual de juguetes sustentada en códigos QR.
Creada por Brandfire Marketing Group junto con IMA Outdoor Inc., cuenta con dos paredes con imágenes en 3D de los juguetes más populares de esta temporada. Sólo hay que escanear el código QR correspondiente para comprarlos.
La diferencia con la experiencia anterior es que esta vez no habrá productos en exhibición, sino que se utilizará los códigos QR para llevar a los compradores a las respectivas páginas de eBay.
También se pone un gran énfasis en la compra social. Es por ello que una de las zonas incluye un barómetro de Twitter, que mostrará los diez regalos más populares en esta red.
Por otra parte, se utilizará la realidad aumentada para dar vida a una serie de juguetes y gadgets.
La tienda, que cerrará mañana, espera recibir la visita de unas 3.000 personas.
Estamos acostumbrados a ver los códigos QR en la publicidad de las revistas, en los envases de los alimentos, en los medicamentos; pero no en las propias comidas. En Moshi Moshi, los amantes de la cocina japonesa pueden combinar lo útil con lo agradable.
El Marine Stewardship Council (MSC), programa de certificación para la pesca sostenible y bien gestionada, se ha asociado con el restaurante japonés Moshi Moshi, de Londres, para crear un sushi inteligente: los consumidores, al escanear los códigos QR (comestibles, claro), podrán informarse sobre el producto que tienen en su plato o ver una película a fin de participar activamente en el debate.
Es un festival que busca sacar la música a la calle de una forma diferente, ya que los exteriores de pequeños comercios hacen las veces de escenario interactivo y se accede a las actuaciones por medio de códigos QR.